En el marco del Día Mundial Sin Auto, resulta crucial reflexionar sobre las condiciones de seguridad de los ciclistas en las ciudades.
El estudio de los riesgos y condiciones que enfrentan los ciclistas en entornos urbanos, particularmente en la ciudad de Puebla de Zaragoza, México, requiere de un enfoque que tome en cuenta tanto la infraestructura como las dinámicas de movilidad. Mi interés en este tema surge a partir de mi experiencia personal como ciclista habitual. Durante más de 20 años, y de forma continua por aproximadamente 15, he transitado las calles de esta ciudad, observando de primera mano las dificultades, desafíos y riesgos que enfrentan los ciclistas en su día a día. Esta experiencia ha permitido identificar patrones recurrentes en el comportamiento tanto de los ciclistas como de los automovilistas, así como en la manera en que el diseño urbano influye en la seguridad y la eficiencia del ciclismo como medio de transporte alternativo.
La observación diaria y prolongada en las calles ha permitido recolectar un conjunto de datos cualitativos sobre la interacción entre los distintos actores viales, como automovilistas, usuarios de transporte público, peatones y otros ciclistas. A lo largo de estos años, he detectado cambios en la manera en que algunos vehículos, como taxis y plataformas de transporte privado, quienes generalmente interactúan positivamente con los ciclistas, así como el impacto que han tenido las políticas públicas en cuanto a la creación de ciclovías, destacándose la falta de infraestructuras adecuadas y el diseño de ciclovías pensadas principalmente para el ocio y no para la movilidad funcional son temas recurrentes en esta ciudad. Así mismo, se identifican factores que afectan la seguridad del ciclista, como la falta de señalización adecuada, el mal uso de direccionales por parte de los automovilistas, la invasión de ciclovías por vehículos particulares y la ausencia de una cultura de respeto hacia los ciclistas.
Esta experiencia práctica constituye la base empírica de este análisis, complementada con bibliografía y estudios de movilidad urbana, seguridad vial, y políticas de transporte sostenible. De este modo, el trabajo se fundamenta no solo en la vivencia personal, sino también en un esfuerzo por comprender la problemática desde un enfoque más amplio, recurriendo a estudios previos y recomendaciones internacionales sobre la movilidad ciclista, con el fin de proponer soluciones que mejoren las condiciones de seguridad y eficiencia del ciclismo en Puebla de Zaragoza.
Problemáticas en la movilidad ciclista en Puebla de Zaragoza
A lo largo de mi experiencia como ciclista en la ciudad de Puebla de Zaragoza, he identificado una serie de problemáticas que afectan tanto la seguridad como la viabilidad del ciclismo urbano, dichas dificultades es posible clasificarlas en tres grandes grupos: infraestructura, comportamiento de otros actores viales y normativa.
1. Deficiencias en la infraestructura ciclista
- Falta de ciclovías funcionales: Si bien en los últimos años ha habido intentos de introducir ciclovías en la ciudad, su diseño responde en muchos casos a un enfoque recreativo más que a una funcionalidad para la movilidad diaria. Algunas de estas ciclovías están ubicadas en zonas periféricas, como la del Periférico, lo que limita su uso para los ciclistas que necesitan desplazarse por la ciudad de manera operativa. Además, la coexistencia de ciclovías con paradas de transporte público crea situaciones de riesgo, particularmente en horarios de alta demanda, como la salida de clases, cuando peatones invaden las ciclovías esperando el transporte.
- Interrupción de ciclovías por transporte público: El diseño de algunas ciclovías se ve comprometido por la ubicación de paradas de transporte público, lo que obliga a los ciclistas a detenerse o esquivar a los usuarios que esperan su autobús, aumentando el riesgo de accidentes.
- Inundaciones y falta de mantenimiento en las vialidades: Las calles de Puebla presentan problemas significativos de drenaje, lo que resulta en inundaciones durante la temporada de lluvias. La falta de mantenimiento de las alcantarillas, muchas de ellas obstruidas por basura y sedimentos, provoca acumulaciones de agua que afectan las áreas destinadas a ciclistas y los expone a peligros adicionales de caídas o accidentes.
2. Comportamiento de otros actores viales
- Automovilistas imprudentes: Existen diferencias notables en el comportamiento de los automovilistas hacia los ciclistas, muchas veces relacionadas con el tipo de vehículo que conducen. Las conductoras de camionetas y vehículos SUV suelen no medir adecuadamente las distancias entre su vehículo y los ciclistas, lo que a menudo lleva a maniobras peligrosas. Por otro lado, algunos conductores masculinos, especialmente aquellos con una actitud agresiva, ven al ciclista como un obstáculo, adoptando conductas competitivas que ponen en riesgo la integridad del ciclista, como acelerar para llegar primero a un semáforo o invadir ciclovías.
- Falta de uso de direccionales: Un problema generalizado entre los conductores es la falta de uso de las luces direccionales, lo que dificulta que los ciclistas anticipen las maniobras de los vehículos. Este comportamiento es particularmente problemático entre conductoras, quienes en su mayoría no emplean estas señales al cambiar de carril o al girar.
- Invasión de ciclovías y estacionamiento en doble fila: Una problemática frecuente es la invasión de las ciclovías por vehículos particulares, ya sea para estacionarse o para realizar maniobras de descenso y ascenso de pasajeros. Esta invasión obliga a los ciclistas a desviarse hacia los carriles vehiculares, aumentando el riesgo de colisiones.
- Transporte colectivo: Los conductores de transporte público representan uno de los mayores riesgos para los ciclistas. Suelen realizar paradas imprevistas fuera de las zonas establecidas y con las puertas abiertas, lo que provoca que los ciclistas no puedan prever cuándo un pasajero va a descender. Además, el ascenso y descenso de pasajeros sin observar el tráfico ciclista, especialmente cuando las paradas están sobre ciclovías, ha derivado en múltiples colisiones entre ciclistas y usuarios de transporte público.
- Apertura imprudente de puertas de automóviles: Un accidente común para los ciclistas en vialidades con estacionamiento en línea es la apertura repentina de puertas de automóviles. En muchos casos, los ocupantes de los vehículos no verifican si viene un ciclista antes de abrir la puerta, lo que provoca colisiones y, en algunos casos, accidentes graves. Este comportamiento es particularmente recurrente entre conductores que estacionan en zonas de alto tráfico.
3. Conductas inadecuadas de algunos ciclistas
- Circulación en sentido contrario: Es común observar a ciertos grupos de ciclistas, particularmente personas mayores y repartidores, transitar en sentido contrario al tráfico. Esta práctica aumenta el riesgo de accidentes graves, especialmente al ocupar la misma vía que otros ciclistas o vehículos, lo que puede resultar en colisiones fatales.
- Entrecruzamiento entre vehículos: En algunas situaciones, como cuando las ciclovías están bloqueadas por vehículos estacionados o en doble fila, los ciclistas se ven obligados a circular entre los autos. Aunque esta maniobra es riesgosa, se convierte en una necesidad ante la falta de respeto por las áreas designadas para el ciclismo, no negando que también existan algunos ciclistas, principalemnte adolescentes y repartidores que lo vuelven práctica habitual.
4. Problemas de integración normativa y cultural
- Ciclistas en carriles confinados del RUTA: A pesar de que la normativa local prohíbe la circulación de ciclistas en los carriles confinados del transporte público (RUTA), algunos ciclistas los utilizan «por seguridad» ante la falta de espacio para ellos. El uso de estos carriles genera peligros tanto para ciclistas como para los propios usuarios del transporte, por otro lado, el usar las vialidades principales donde hay transportes RUTA reduce el espacio del ciclista y también aumenta el riesgo para el ciclista que cuenta con poco espacio entre la banqueta y los automovilistas.
- Trato discriminatorio hacia ciclistas: En muchas ocasiones, los ciclistas son tratados con desprecio, especialmente por conductores de vehículos de alta gama. Esta actitud es más evidente cuando el ciclista es un trabajador que utiliza la bicicleta como medio de transporte cotidiano. La percepción de inferioridad hacia los ciclistas se suma a las conductas imprudentes que ponen en riesgo su integridad.
Recomendaciones generales
1. Falta de Infraestructura Ciclista Adecuada
La infraestructura ciclista en Puebla es insuficiente para garantizar la seguridad de los ciclistas. Aunque en los últimos años se han implementado ciclovías, estas han sido diseñadas más con fines recreativos que para facilitar la movilidad cotidiana. Como menciona Pardo et al. (2019), “las ciclovías recreativas fomentan el uso de la bicicleta solo en espacios limitados y horarios específicos [en Puebla principalmente por la cuestión de seguridad pública], lo que deja fuera a los ciclistas que usan este medio de transporte de manera funcional” .
Un caso claro es el de los obreros que, al terminar sus turnos nocturnos, se ven obligados a circular por vialidades sin ciclovías, exponiéndose a accidentes. La ausencia de ciclovías seguras en rutas clave para el desplazamiento de trabajadores refleja la desconexión entre la planeación urbana y las necesidades reales de la población que depende de este medio de transporte.
2. Comportamiento Imprudente de Conductores
Uno de los mayores peligros para los ciclistas es la actitud y la falta de pericia de los conductores. En Puebla, los conductores de transporte público y vehículos particulares frecuentemente no respetan las normas de tránsito en relación con los ciclistas. Estudios indican que las conductas de riesgo en los conductores de transporte colectivo, como la parada inadecuada y el ascenso/descenso de pasajeros sin precaución, generan riesgos importantes para los ciclistas, como lo demuestra el informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre seguridad vial .
Además, la imprudencia por parte de algunos conductores al abrir las puertas de sus vehículos sin verificar la proximidad de ciclistas («dooring») es una causa común de accidentes graves. Según el Manual de Seguridad Vial para Ciclistas de la Asociación Internacional del Transporte Público (UITP), los incidentes de «dooring» pueden evitarse con campañas de sensibilización para conductores, que incluyan el hábito de abrir la puerta con la mano opuesta para forzar la mirada hacia atrás .
3. Diferencias según el Género en la Conducción
Al observar la actitud de los conductores, se destaca que las mujeres que manejan camionetas o SUVs suelen subestimar los espacios disponibles al circular cerca de ciclistas, lo que genera accidentes. Esto coincide con investigaciones que demuestran que el tamaño del vehículo influye en la percepción del espacio alrededor, lo que puede resultar en maniobras de riesgo cerca de ciclistas . En contraste, algunos hombres conducen de manera agresiva debido a una actitud competitiva en el tránsito, lo que pone en peligro la vida de los ciclistas.
4. Problemas Asociados al Transporte Público
El transporte público, especialmente el transporte colectivo, representa uno de los mayores riesgos para los ciclistas en Puebla. Las paradas imprevistas fuera de las zonas designadas, la apertura de puertas sin previo aviso y la falta de consideración hacia los ciclistas son problemas recurrentes. Según la OMS, las ciudades deben implementar medidas de transporte seguro que incluyan la correcta educación y regulación de los operadores de transporte público para disminuir los riesgos de accidentes, así como la educación de los usuarios en observar el flujo de los ciclistas antes de descender.
5. Riesgos Climatológicos y Anegamientos
Un problema adicional en Puebla es la falta de mantenimiento del sistema de alcantarillado, que provoca anegamientos durante la temporada de lluvias. Estas condiciones son especialmente peligrosas para los ciclistas, quienes corren el riesgo de caerse al circular por vías inundadas ya que la acumulación del agua, casi siempre, es por lado derecho. Esto se ha exacerbado desde que el sistema de agua y saneamiento fue privatizado, según reportan informes locales con la falta de mantenimiento. El Bolulevard 5 de mayo es un ejemplo de kilómetros enteros de alcantarillas ensolvadas.
6. Conductas Imprudentes de Ciclistas
Si bien los ciclistas enfrentan muchos riesgos, algunos también contribuyen a su inseguridad al no cumplir con las normas de tránsito. Los repartidores ciclistas y personas mayores frecuentemente transitan en sentido contrario, aumentando el riesgo de colisiones con otros vehículos y peatones. Es fundamental que los ciclistas también adopten buenas prácticas de circulación para mejorar su seguridad y la de los demás usuarios de la vía pública.
7. Propuestas Internacionales para la Mejora en la Movilidad Ciclista
Las recomendaciones de organizaciones internacionales, como la UITP y la OMS, sugieren varias estrategias para mejorar la seguridad vial de los ciclistas:
- Diseño de ciclovías seguras: Las ciclovías deben estar bien conectadas y ser funcionales, priorizando las rutas de alto tránsito diario y no solo las recreativas.
- Campañas de educación vial: Tanto ciclistas como conductores deben recibir formación sobre las normas de tránsito y el respeto mutuo en la vía pública .
- Implementación de carriles bici segregados: Para mejorar la seguridad, las ciudades deben implementar carriles bici segregados del tráfico vehicular, especialmente en avenidas de alta circulación .
- Mantenimiento de la infraestructura: Las autoridades deben asegurarse de que el mantenimiento de alcantarillas y el drenaje de las calles esté en óptimas condiciones para evitar anegamientos y minimizar los riesgos para los ciclistas.
La ciudad de Puebla presenta diversos retos para los ciclistas, que van desde la falta de infraestructura adecuada hasta la imprudencia de conductores y las condiciones meteorológicas adversas. Es fundamental que se implementen políticas que promuevan la seguridad vial, tanto a través de la infraestructura como de la educación, siguiendo ejemplos internacionales que han demostrado ser efectivos en otras ciudades. Solo así se podrá garantizar una movilidad segura y sustentable para todos los ciudadanos.
Referencias:
- Pardo, C., Madero, R., & Guzmán, J. (2019). Infraestructura ciclista en ciudades latinoamericanas. Publicado en línea por el Banco Interamericano de Desarrollo.
- Organización Mundial de la Salud. (2018). Informe mundial sobre la seguridad vial 2018.
- Asociación Internacional del Transporte Público (UITP). (2020). Manual de Seguridad Vial para Ciclistas.
- Forsman, A., & Lahdenperä, J. (2020). Perception of space and vehicle size: How drivers interact with cyclists. Research Journal of Transport and Mobility.
- Organización Mundial de la Salud. (2019). Recomendaciones para la seguridad en el transporte urbano.
- Reyes, J. (2021). Problemas de privatización del agua y saneamiento en Puebla. Revista Agua y Saneamiento en México.
- UITP. (2020). Best Practices in Sustainable Urban Mobility.
- CROW. (2017). Design manual for bicycle traffic.
Gerardo Martínez Hernández / Colectivo en Rueda


